A Lupe i Pipe que ellos lo saben
Días de nuestra vida
días de espera,
de antipático sol
al que a veces quisiéramos preguntar,
o empujar hacia el negrisimo inconmensurable espacio,
por qué se atreve a lucir
La primavera feroz y puntual
se despliega
y poco podemos hacer
más que dejar que nos acaricie
que refresque y caliente nuestra piel
recién salida del otoño sucio
aquel en que, además,
también era acariciada
Hoy la mirada ausente
se anega entre el presente y el pasado
y solo un hipotético porvenir
sinónimo de esperanza
aparece resplandeciente
pero frío, naranja y azul
Valga un escalofrío que nos sacuda
esta escarcha de arena que tapa aquella nuestra piel
pues saldremos de este manido agujero sin paredes
que nos impide mirar,
recordar,
que sigue existiendo
aquel bosque de gigantes de la lejana California
con el que siempre soñaste
y también aquel territorio
donde sentirse,
al menos serena
con los ojos cerrados
en una tumbona fresca,
sintiendo el calor de la tarde en la cara
en ese próximo invierno naranja y azul,
y para vosotros cálido,
de nuevo.
7.04.2008
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