El mundo es como un temblor

Hace más de un mes que no introduzco ningún texto aquí, quién sabe, puede que  estuviese muy ocupado, que me faltara la inspiración, que no tuviese nada que decir, que solo quería mirar por ahí, puede ser todo esto, puede ser. Escribo cuando me sale y, a pesar de eso, no he dejado de escribir muy variados textos, frases y palabras. Haré memoria: reflexiones diarias, poesías (pocas), correos electrónicos (muchos), solicitudes de inscripción, números de teléfono, formularios, comentarios varios, letras repasadas en papelitos perdidos mientras hablaba por teléfono que lo mismo podían formar palabras que casitas con humo saliendo de una chimenéa, firmas de comprobantes de pagos con tarjeta, croquis de direcciones para orientar a alguien, o para desonrientarlo, quién sabe. Ahora ya escribo  esta relación de todo ello, y seguro que me dejo algo, ya sé, alguna anotación a lápiz en algún libro de algún párrafo o de alguna frase que me ha conmovido, que me parecía importante, que me ha gustado. Pondré un bello ejemplo de hoy mismo mientras leía en el metro que me llevaba al trabajo:   “Cada cien metros el mundo cambia, decía Florita Almada. Eso de que hay lugares que son iguales a otros es mentira. El mundo es como un temblor”.  (Roberto Bolaño, 2666, Anagrama, Barcelona, 2004)