El café de media mañana

Se afana el viento en demostrar su fuerza

sobre las hojas de una palmera.

Humea el café sobre la barra fría de un bar

y se alza un murmullo de mañana de diario

entre historias cotidianas

y tintineos de tazas y cucharas

El pumpum del cargador de la cafetera

contra el metal acolchado

vaciándose de café compactado

y una mujer sentada

que, seria,

pasa las páginas de un diario

sabiendo que la miran.

En la ventana del periódico extendido

ante mí el mundo se refleja,

en titulares de distinto tamaño

escogida de antemano

la importancia que yo deba darles,

el sufrimiento,  el interés y el gozo

se reparten las fotografías

 Estoy vivo, pienso,

 y bien vivo,

a resguardo del frío viento

mientras soplo, sorbo y miro

en un movimiento compuesto,

por el ventanal

que es ahora una pantalla.

En la próxima hora

quisiera ser otro

escribir en los espacios blancos del periódico

disparar mil fotos,

y ahora aquel viento acaricia mi cara

torna en capa mi anorak abierta

cierro los ojos al frío placentero

añadiendo un muy corto capítulo,

de un martes cualquiera

de enero.

Anuncios